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Bebidas Energéticas
Por Josefina Blanco
 
www.periquito.net

EL NACIONAL - DOMINGO 29 DE SEPTIEMBRE DE 2002
Expertos en salud lanzan advertencias
Hay que racionalizar el consumo de las bebidas energéticas
La moda de hoy es obtener energía, y si proviene de una lata mucho mejor. Sin embargo, no todo el mundo puede consumir el supuesto elixir de finales de los noventa, y en muchos países están empezando a controlar su uso, especialmente en niños y en personas sensibles a la cafeína y otros estimulantes
Josefina Blanco

A finales de los noventa el mundo experimentó el boom de las bebidas energéticas que buscan suplir el vigor necesario para aguantar los rigores de la vida contemporánea: trabajo, estudio, ejercicios y rumba. Como toda fórmula mágica, la gente acude a las estilizadas latas con la esperanza de poder quitarle al cuerpo el cansancio, y así alargar las horas de vigilia. Una de las más conocidas en el mundo -y la segunda que entró al mercado venezolano después de Ciclón-, Red Bull, promete que aumenta la resistencia física, la concentración y velocidad de respuesta, la capacidad de alerta, además de mejorar la condición emocional y estimular el metabolismo. ¿Quien puede resistirse ante tan atractiva promesa? La oferta de estas bebidas es extensa (sólo en Venezuela, además de Red Bull y Ciclón, hay al menos dos más: Cult y Blue OX) y aunque cada una tiene una fórmula diferente, se puede decir que todas son un cóctel de agentes activadores -estimulantes-, aminoácidos y vitaminas.

Cientos de miles de latas se venden mensualmente en el país, y millones en el mundo, y no se ha reportado con certeza que las bebidas hayan causado problemas graves a la salud. Sin embargo, médicos, nutricionistas e incluso expertos de instituciones oficiales de diferentes países, manifiestan la necesidad de que se ejerzan ciertos controles en su consumo.

Uno de los problemas, según explicó el nutricionista venezolano Pedro Reinaldo García, del Servicio Médico del Instituto Nacional del Deporte, es la falta de regulación y sustentación científica. "Lo que pasa es que son productos tan nuevos que no hay estándares de producción, como sucede por ejemplo con los jugos de fruta, que por su contenido se clasifican desde néctares hasta 'con sabor a'. En cambio, con las bebidas energéticas cada fabricante las hace según el criterio que le parezca", afirma. Esto no quiere decir que no tengan un control sanitario. El producto se vende legalmente en muchas partes, incluyendo Europa, los Estados Unidos y Australia; ni tampoco implica que no se hayan hecho estudios que comprueben que son seguras para el consumo humano. Lo que sucede, según explica García, es que las bebidas energéticas están compuestas por una serie de sustancias como guaraná, cafeína, ginsen, entre otras hierbas, que están clasificadas como suplementos nutricionales y no necesitan de estudios científicos estrictos (como sucede con los medicamentos) para poder entrar al mercado legalmente. "Esto es un problema, porque casi todo el mundo puede inventar un producto que no se ha demostrado cómo funciona, y lo vende", destacó García.

El nutricionista también señaló que la clasificación como suplementos nutricionales que tienen estas bebidas -y muchos otros productos a veces mal llamados "naturales"-, no obliga a explicar con exactitud lo que contienen. En este sentido, Leonardo Mora, director de la ZCR (compañía que importa Ciclón) aseguró que su producto sí especifica los ingredientes, pero esa no es la regla a escala mundial. "Por lo menos en el campo del deporte, hay algunas bebidas energéticas que no tiene estandarizado lo que contienen. Hay productos que pueden estar dentro de la bebida sin que estén mencionados en la etiqueta, y eso es un problema, porque de pronto puedes tener una sustancia con una concentración muy alta o que esté prohibida en la actividad deportiva; como ejemplo está la efedrina, que aunque es considerada 'natural' porque viene de una planta que se llama mahuan -nombre chino-, puede dar positivo en un examen de dopaje", destacó García. El nutricionista aclaró que, por ahora, ninguna de las marcas que están en el mercado nacional contiene efedrina. Pero destacó que "lo más probable es que empiecen a llegar muchas otras bebidas energéticas al país, porque el concepto de algo que te dé energía es algo interesante para el mercado".

Advertencia en la lata
El debate actual sobre las bebidas energéticas tiene que ver con su alto contenido de estimulantes permitidos. El abuso de estas sustancias puede causar problemas a la salud, en especial a personas sensibles a esos ingredientes. Para García muchas de estas fórmulas deberían llamarse estimulantes, más que energizantes.

No es un secreto que la mayoría de las sustancias de estos productos contienen compuestos que estimulan el sistema nervioso y producen vasoconstricción. Esto implica que deberían estar contraindicadas para niños (menores de 18 años), hipertensos, hipertiroideos, personas con arritmia cardiaca, diabéticos, jaquecosos, mujeres embarazadas y durante la lactancia.

Esta situación ha sido tomada en serio por algunos países. Por ejemplo, en Australia, según un informe enviado a la Organización Mundial de la Salud el año pasado, han pedido que a las bebidas energéticas se les coloque una etiqueta que diga: " Inadecuado para niños y personas sensibles a la cafeína". Por su parte, para proteger a los consumidores, la Unión Europea obligará (a partir del 1º de julio de 2004) que todos aquellos productos que contengan más de 150 miligramos de cafeína por litro tengan un aviso ubicado cerca del nombre que diga: "Alto contenido de cafeína". La mayoría de estas bebidas contienen 80 gramos de cafeína por lata (de 8 onzas). Esto implica más de 300 mg/L, el doble de los estándares que servirán a la UE para mandar a etiquetar estas bebidas con una advertencia sobre el ingrediente. García también cree que parte de la sensación de estímulo y alerta que siente el consumidor al ingerir el preparado es psicológico, producto del mercadeo. "Yo considero que en esto influye mucho el efecto placebo. La gente se siente estimulada por algo que realmente es un impulso psicológico; aproximadamente 30% de las personas son sensibles a ser influenciadas por este efecto, y eso obviamente tiene mucho que ver", destacó. Coctel de moda Otro temor de los expertos en salud es la mezcla de bebidas energéticas con alcohol. García recomienda no hacer ese tipo de combinación porque no se sabe qué efectos pueda tener. Algunos especialistas estadounidenses han señalado que mientras se ingieran solas son seguras, pero con licor y ejercicio pueden ocasionar problemas cardiacos, como taquicardias e incluso infartos en algunas personas.

También se ha señalado que la mezcla de los líquidos energéticos con alcohol puede ser además un cóctel explosivo de efectos retardados para el organismo, dado que supone mezclar estimulantes con depresores del sistema nervioso. Además, hay que tener en cuenta que la cafeína y el alcohol son diuréticos, por lo que sí podrían producirse problemas de deshidratación si no se ingiere agua en cantidad suficiente. En este sentido, en Suecia ya se han lanzado advertencias sobres las mezclas con licor, tras la muerte de una joven consumidora que, según parece, falleció por deshidratación. Según explicó Carolina Trillanes, encargada de las relaciones públicas de Red Bull, los distribuidores no son los responsables de la idea de hacer cócteles: "Nosotros no promovemos el uso de nuestro producto para ser mezclado con alcohol, ya que ello podría menoscabar los efectos positivos que anunciamos. Sin embargo, no hay ningún indicio de que Red Bull tenga algún efecto (negativo o positivo) relacionado con el consumo de licor". Trillanes destacó que el consumidor debe usar el sentido común, y estar al tanto de que el consumo excesivo de alcohol en cualquier mezcla puede menoscabar las actividades mentales y físicas, y Red Bull no está diseñada para contrarrestar tales efectos.

Otras bebidas promocionan sus virtudes para eliminar los efectos de una resaca etílica. Leonardo Mora (de la compañía que importa Ciclón), señaló que el producto contiene vitaminas del complejo B (espacialmente B6) que ayudan a minimizar el llamado ratón. En un informe de la Organización Mundial de la Salud, titulado Reporte del Estatus Global: Alcohol y Jóvenes, publicado el año pasado por David H. Jeringan, se relaciona el incremento del uso del licor con las bebidas energéticas. "En este patrón emergente de consumo de bebidas alcohólicas, lo jóvenes están menos inclinados a consumir vino y bebidas espirituosas destiladas, y prefieren la cerveza (Graham & Francois 2000: Business Research Center 1997) o una amplia gama de otros productos relativamente bajos en contenido etílico diseñados para el consumo de bebedores jóvenes e inexpertos. Esto incluye algunos tipos de vinos fortificados con licores destilados para elevar su contenido alcohólico hasta 20% más, cidras, bebidas energéticas alcohólicas, y así en adelante", señala este reporte.

Sea cuidadoso
Los nutricionistas venezolanos Pedro Reinaldo García y Adolfo Rocha, ambos del Instituto Nacional de Deportes, dan algunas recomendaciones para evitar los efectos adversos de las bebidas energéticas: Leer bien el envase para saber lo que cada una contiene. Ser muy cuidadosos con los efectos que se producen tras ingerir la bebida, como taquicardia, dolores de cabeza y náuseas.


 

Tener cuidado al consumirlas cuando se hace ejercicio o algún deporte, ya que los estimulantes no necesariamente ayudan a mejorar el rendimiento. Cuando se hace ejercicio, lo que se está perdiendo más son líquidos, y con un envase de 8 onzas -que es lo que contiene cada lata- obviamente no se va a reponer lo que se pierden con el sudor. Además, el sabor de estas bebidas usualmente no es agradable, y cuando se está haciendo ejercicio se necesita que sepan bien para poder tomar una cantidad suficiente y compensar lo perdido. No es recomendable tomarlas durante la actividad física, ni antes, ni después. No deben ser consumidas por menores de 18 años porque no se sabe con certeza sus efectos adversos en este grupo. La mayoría tienen ácido fosfórico, al igual que los refrescos, que está comprobado que disminuye la densidad ósea en los niños. Además, estas bebidas pueden representar un aporte importante de calorías dentro de la dieta del niño, y si se toman antes de comer, cuando llega el almuerzo o la comida principal no tiene apetito.

No deben consumirse si se están tomando medicamentos. Usualmente las hierbas pueden tener efectos estimulantes, y si se utilizan con fármacos pueden ocurrir efectos adversos. Por ejemplo, hay una sustancia que se encuentra en algunas de estas bebidas, el kavakava, extraída de una planta, que ha producido trastornos a nivel del hígado.
 
MSc.Pedro Reinaldo García
preinal@telcel.net.ve
Asesor en Nutrición Deportiva y Actividad Física.
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